Desbordado
Cuan contenido estabas, amor mío,
estanque, agua en calma,
perdiste tu cauce,
tan frágil y tranquilo.
Y con un beso te desbordaste,
abriste tu alma,
rompiste los límites de tu cordura,
circundaste mi superficie.
Vertiste sobre mí tu locura,
con besos sanaron nuestras heridas,
dejando fragmentos de lo que fuimos
y no seremos otra vez.
Que tu corriente arrase
con bosques y praderas.
No cedas paso, eres río,
eres caos.
Arranca de raíz árboles
que con tu ausencia se marchitaron,
llena lagos que creían ser desiertos,
fúndete en el mar.
Eres lluvia,
rio,
lago y
el vasto mar.
Silvia Peña



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